Ignacio Ramonet .

TELEVISIÓN

"La actual televisión cubre con un velo impredecible la potencial percepción de l información visual o sensitiva o perceptiva. El sujeto que recibe la información y no forma parte activa de ella si no que se deja ase deja llevar por la comodidad de la recepción pasiva. Es cierto que la televisión reina en la cultura de masas que nace de un deseo de mediatización de la información en el ámbito mundial. Y esto mediatiza al individuo que está sumergido en la sociedad y que por comodidad o inconsciencia no ve más allá de ella. Es la famosa caja loca que sustituye una de las partes más importantes de nuestra capacidad de ser racional: la de saber lo que es saber. LA de que se le es sustituida l experiencia visual por u un bombardeo continuo de información visual. Por tanto, el proceso de percepción activa, el de la experimentación sensitiva queda atrofiado. Revolución digital, mediatización internacional, cultura de masas interactiva, tecnología punta en comunicación... todo ello constituye una red de conceptos que convergen en la nueva cultura que como dice Ignacio Ramonet pretende hacernos ver antes que explicarnos. La talentosa facultad de la inmediatez ante todo lo que sucede en el mundo es una clara muestra de la evolución en rapidez del proceso de comunicación. Ya el mensajero no recorre montañas sin parar ante la imperante necesidad de ganar una guerra o defender un trono, ni vuelan palomas hacia e l receptor portando mensajes. La evolución de la comunicación ah sido tal que no se es consciente de hasta qué punto es posible dejarse llevar por una cierta comodidad receptiva. Es u engaño, sin duda. Es cierto que los informativos actuales nos impiden ser informados. La mayoría de las imágenes no tienen un rea contenido informativo. LA censura democrática es peor en comparación con la censura directa, dura y pura que sistemas públicos y lícitos llevan a cabo, en tanto, que ante la claridad de una declaración. Pública, déspota de prohibición de contenidos, la censura democrática conlleva una manipulación interior que encuadra perfectamente con la nueva psicología de la información y fe la vida que la sociedad rae consigo. Lo interno, la enfermedad invisible que arrastra hasta la muerte, lo incurable en términos de sutura y desinfectante, es la época de lo mental. Lo físico está quedando relegado y por tanto la información es cada vez menos demostrativa. Es una especie de manipulación. ¿Por qué no? Incluso a veces cuando cierto conciencia dilucida en la capacidad cognitiva del individuo es mucho más fácil el abandonar cualquier tipo de disonancia con la trayectoria cultural de lo general. Es cuestión de marginación social en términos de información. Es cuestión de lees el mismo libro que los que viven al lado del sujeto. LA verdad no es traducida en información, como demuestra cualquier noticia que podamos ve en cualesquiera medidos información. Y también la mentira. E simplemente la función de ver y no llegar a percibir de verdad. O de mentira. Sin embargo no creo que la relación entre inforricos y infopobres no sea abismal. Los dos entes de percepción son personas que nacen de un mismo entorno social que los hace víctimas. El periodista es pues víctima y verdugo para la sociedad que tarda más en culparse a sí misma que ea los transmisores de información. Un culpable: el periodista. Para la sociedad es así. Quizás desde el punto de vista de un periodista no sea así. Quizás porque el periodista conoce bien la estructura de poder que lleva a cabo la información y la sufre en silencio como el espectador sufre en silencio la democracia hipócrita de la censura."
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