Este texto está escrito hace tiempo. Ahora, 6 años más tarde, me agrada en sobremanera poder colgarlo sabiendo que hoy en día, los matrimonios 'multidisciplinares' están reconocidos por la ley.
DERECHO A SER PAREJA
Hoy en día, las relaciones sentimentales entre parejas del mismo sexo se convierten en una forma más de romper la tradición patriarcal, inviable en una sociedad que tiene su base en la legitimación y la legalización de la individualidad personal.



El neuropsicólogo alemán Richard von Kraff- Ebing definió en el siglo XIX la homosexualidad como una “degeneración neuropática hereditaria” que supuestamente se agravaba con la masturbación excesiva. Es indudable que gran parte de la impresión y de los prejuicios existentes contra la homosexualidad proceden de su clasificación como enfermedad en siglos anteriores. Desde la concepción platónica del mundo hasta idearios médicos como el de este médico alemán, la evolución del pensamiento ha sentado las bases en la sociedad actual de la concepción que todas las personas, y que los habitantes del mundo, organizado en sociedades, han hecho suyas. La cuestión de los valores y principios interiorizados por las civilizaciones son losas difíciles de cambiar de lugar y complicados de moldear. Pero una de las características de la sociedad actual es la capacidad de los colectivos sociales, fruto de la individualización, lo que lleva a muchos sectores de este tipo a levantarse, dentro de un conjunto en defensa de sus propios intereses; sin olvidar nunca, la integración en ese medio actual: ahora es más verdad que nunca que los tiempos están cambiando. ¿Pero hasta qué punto lo están haciendo?. En la nueva concepción del mundo en la que mucho tiene que ver las comunicaciones y su desarrollo a gran escala, la personificación sectorial dentro del conjunto es un rasgo al que todos los ciudadanos parecen tener que atenerse, aunque no quieran. Es innegable, de este modo, que la aceptación de colectivos antes llamados “diferentes” está, y no ha, dejado de ser tal, para pasar a concebir la igualdad en la diferencia. Esto es, la normalidad es ahora todo lo que antes era distinto y por lo tanto no normal, y de este modo, malo. El problema es que amplios sectores de esa sociedad, aunque no niegan, si es verdad que no se mueven en busca de la legalización de las parejas de hecho: por eso Galicia no dispone de legislación en ese campo.
> Uno de los temas más rechazados por la historia, la homosexualidad, ha pasado a ser reconocido por las instituciones encargadas de legislar y organizar esa sociedad en la todos viven; pero menos por esa sociedad. Si en un principio se entendía por perversión cualquier forma de actividad sexual que no estuviera enmarcada dentro de una relación sexual mixta “normal”, hasta hace poco tiempo se incluía dentro de las perversiones la homosexualidad, como queda demostrado en la investigación sistemática del comportamiento perverso en la obra Psicopatías Sexuales, del citado científico Kraff- Ebing, en la que se expone un amplio calendoscopio sobre presuntas perversiones todavía en uso. Y es que la aceptación social y por parte de los representantes políticos ha variado a lo largo de las diferentes épocas y entre los diversos grupos y subgrupos culturales, oscilando entre la aceptación, en la Antigua Gracia, la tolerancia, en el Imperio Romano, y la condena absoluta, en muchas sociedades occidentales actuales. Sin duda, en esta actualidad, las palabras del médico Richard vonKraff- Ebing serían refutadas en boca del mismo doctor, inmerso en una realidad social que nada tendría que ver con la del siglo XIX, en la que juegan en la tabla los roles de individualidad y libertades personales. No obstante y a pesar de lo que pudiese parecer, las instituciones encargadas de regir la tela de araña en la que todo el mundo se mueve parecen ir por delante de las representaciones sociales de esas personas.